martes, 10 de marzo de 2009

Sigamos dejándolo al tiempo...

Es lindo saber que no sólo soy yo, que hasta en el viento se siente, que sé que también con mi nombre en tu boca amaneces.
-¿Por qué escribes tanto?- fue la pregunta clave de éste día.
-No lo sé-contesté-Es como si mi corazón tuviera puño y letra-.
Jamás creí que esto pudiera sucedes, aunque difícil, la perfecta combinación de palabras existe, para acercarse a describir cómo me siento.
“Siento quererte, cómo las estrellas a su luna ausente; siento tenerte, al entrelazar nuestras historias; siento amarte porque sé que en esto no hay límite”.
Parece ser que esto es cierto, difícil creer que todo fue tan perfecto, tan rápido, aunque es cierto cuando dicen que el tiempo no es amor, ni el amor tiempo, y parce que estás cambiando el curso, estas cambiando el estado de mi corazón, con esa sonrisa y esos ojos que parecen ser un mar, tan profundo, tan soñador que cuesta creer que está despierto y también tan impredecible; quiero volverte a ver, pero dejémoslo todo al tiempo, justo como aquella primera vez.